Gastronomía · 8 de abril de 2024
Cantabria, una delicia gastronómica para tus sentidos
Viajar es también saborear. Y en Cantabria, la mesa es uno de sus grandes tesoros. Una tierra entre el mar y la montaña que se traduce, en el plato, en una cocina honesta, generosa y llena de matices. Prepárate, porque tus sentidos van a disfrutar tanto como tus ojos.
Del Cantábrico a tu plato
El mar es protagonista indiscutible. Las anchoas de Santoña, curadas con paciencia artesana, son un bocado de fama mundial. A su lado, el marisco fresco, las rabas o un buen sorropotún de bonito completan un recetario marinero que sabe a salitre y tradición.
El sabor del interior
Tierra adentro, la despensa cambia pero no decepciona. El cocido montañés, contundente y reconfortante, es el plato estrella de los días de campo. Los quesos —desde los cremosos de nata hasta los intensos picones de los Picos de Europa— y una repostería que corona con las sobaos y las quesadas pasiegas ponen el broche perfecto.
Productos con nombre propio
- Anchoas de Santoña, joya del Cantábrico.
- Quesucos y picón, para los amantes del queso con carácter.
- Sobaos y quesadas pasiegas, dulces de valle con siglos de historia.
- Carne de Cantabria, criada en verdes pastos.
Saborea sin prisa
La mejor forma de descubrir esta gastronomía es despacio, disfrutando de cada parada. Desde nuestras pensiones te recomendamos los mercados, las ferias y los rincones donde comer como en casa. Porque conocer una tierra también es conocer su cocina.
Ven con hambre de paisajes… y de buena mesa. Cantabria no te defraudará.